Los colibríes, las aves que más sufren con los incendios en el bosque seco del Tolima

Cuando un incendio arrasa el bosque seco tropical, no solo cambia el paisaje: también desaparece la comida de muchas especies. Así lo comprobó un estudio de la Universidad Nacional de Colombia en Honda (Tolima), que identificó a los colibríes como las aves más golpeadas por el fuego.

Un ecosistema muy frágil

El bosque seco tropical se caracteriza por largas temporadas sin lluvia y altas temperaturas. En Colombia sobrevive menos del 10 % de su cobertura original, debido a la expansión de la ganadería, la agricultura y las ciudades. A diferencia de otros ecosistemas que han evolucionado con el fuego, este es muy sensible a los incendios, que además son cada vez más frecuentes por el cambio climático.

Árboles como la ceiba, el caracolí y el guácimo, junto con arbustos y enredaderas que florecen en distintas épocas del año, son la despensa de colibríes, atrapamoscas, carpinteros y muchas otras especies.

Cómo se hizo el estudio

La bióloga Paula Sarmiento Garnica, magíster de la Universidad Nacional, revisó imágenes satelitales y registros de incendios ocurridos en el Tolima entre 2014 y 2024 y recorrió cerca de 20 municipios. Para el análisis escogió una zona de bosque seco en Honda que en 2019 perdió más de 1.200 hectáreas por el fuego.

Allí comparó un área quemada con otra cercana que no se incendió, tanto en temporada seca como lluviosa. Hizo conteos de aves, instaló grabadoras para registrar sus cantos y midió la estructura del bosque y la cantidad de alimento disponible.

El hallazgo principal fue que la presencia de aves dependía más de la comida disponible que de la forma del bosque.

Por qué los colibríes son los más afectados

Los colibríes dependen del néctar y necesitan una fuente constante de energía para su metabolismo acelerado. A diferencia de otras aves, no pueden cambiar de dieta fácilmente, así que cuando las flores desaparecen tras un incendio deben irse a otras zonas mientras la vegetación se recupera.

En los remanentes de bosque estudiados se registraron especies como el colibrí de cola rufa, el ermitaño canelo, el ermitaño verde, el mango pechinegro, el colibrí coliverde y la coronita colivioleta.

El problema no se queda en las aves. Los colibríes transportan polen entre flores, de modo que su ausencia también afecta la reproducción de muchas plantas del bosque.

Unos pierden y otros ganan

El fuego no afecta igual a todas las especies. En las zonas quemadas, los troncos muertos se llenan de escarabajos y larvas, lo que atrae a aves insectívoras como carpinteros, el sirirí común y el bichofué, que aprovechan los espacios abiertos para cazar.

La investigadora complementó su trabajo con la revisión de 79 estudios de distintas regiones del mundo, que confirman que los efectos del fuego varían según la especie y el ecosistema. Para el campo tolimense, la conclusión es clara: prevenir las quemas y los incendios en temporada seca también es proteger la biodiversidad que sostiene el bosque.

Con información de Agricultura & Ganadería. Foto: Quickndirty / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0), vía Wikimedia Commons.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll to Top