La agricultura es la actividad que más agua consume en el mundo. Según la Unesco, el 70 % del agua dulce que se extrae en el planeta se destina a producir alimentos, y en América Latina la proporción es similar, de acuerdo con The Nature Conservancy. Con un clima cada vez más variable y suelos degradados, producir de la misma manera ya no es sostenible.
Un reto también para Colombia
Aunque el país tiene una de las mayores reservas de agua del mundo, la deforestación, el uso intensivo del suelo y el riego ineficiente están presionando sus fuentes. En zonas agrícolas clave como los Llanos, el Caribe y algunas regiones andinas, la escasez de agua ya limita la producción.
¿Qué es la agricultura regenerativa?
Es un enfoque que no solo busca conservar los recursos naturales, sino recuperarlos. Se centra en mejorar la salud del suelo, aumentar la biodiversidad y restablecer el ciclo natural del agua. Sus prácticas principales son:
• Labranza mínima o de conservación.
• Cultivos de cobertura que protegen el suelo.
• Rotación de cultivos.
• Sistemas agroforestales y silvopastoriles, que combinan árboles con cultivos o ganado.
La lógica es sencilla: un suelo sano funciona como una esponja. Cuando llueve, el agua se infiltra en vez de escurrirse, queda guardada en el suelo y está disponible para las plantas en época seca, lo que reduce la necesidad de riego.
Resultados en campo
Bayer, que promueve estas prácticas, reporta resultados en su centro de innovación La Tupia, en el Valle del Cauca, donde se hacen más de 100 ensayos al año en frutas, hortalizas, maíz y soya. Con riego por goteo, estación meteorológica en tiempo real, tractores con piloto automático y drones, la compañía afirma haber reducido el consumo de agua entre 60 % y 85 % frente a métodos convencionales en ciertas labores.
En la última década, según la empresa, el centro bajó 57 % el agua usada en agricultura, redujo 39 % sus emisiones de CO₂ y capturó más de 700 toneladas de carbono en el suelo. En experiencias en la región, estas prácticas mostraron un potencial de ahorro de agua de hasta 30 % en algunos sistemas productivos.
Una meta de país
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible piden aumentar de forma significativa la eficiencia en el uso del agua para 2030, y Colombia se comprometió con esa meta. Para los productores, adoptar estas prácticas no es solo una cuestión ambiental: un suelo que retiene mejor la humedad es también una finca más preparada para resistir la sequía.
Con información de Agricultura & Ganadería. Foto: Greg Rinder, CSIRO / Wikimedia Commons (CC BY 3.0), vía Wikimedia Commons.
