El balance de El Niño para la ganadería colombiana sigue creciendo. Según el último reporte de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), entre el 1 de junio y el 21 de septiembre de 2026 el fenómeno dejó pérdidas que se acercan a los $100.000 millones en 22 departamentos del país.
Las cifras del impacto
• Animales muertos: 19.030, equivalentes a unos $52.238 millones.
• Animales desplazados: 511.604.
• Hectáreas afectadas por sequía: 3.424.829.
• Hectáreas con algún tipo de inundación: 736.457.
• Producción que se dejó de generar: $27.479 millones.
• Costos de trasladar el ganado: $15.348 millones.
El informe, elaborado por la Oficina de Planeación y Estudios Económicos de Fedegán-FNG, cubre departamentos del Caribe, los Llanos, la zona andina y el sur del país, desde La Guajira y el Cesar hasta Nariño y Putumayo.
Una emergencia que se veía venir
A finales de agosto, cuando las pérdidas sumaban unos $47.000 millones, Fedegán ya había enviado una carta al Ministerio de Agricultura pidiendo activar un plan de emergencia. En ese momento, la región Caribe concentraba la mayor parte del daño, con el Cesar, La Guajira, Sucre y Magdalena a la cabeza en mortalidad.
El gremio recordó que el problema es recurrente: entre 2010 y 2026, nueve episodios de El Niño, La Niña y otros eventos climáticos dejaron más de 472.000 bovinos muertos y 7,5 millones desplazados. El más severo fue El Niño 2009-2010, y La Niña 2010-2011 dejó la mayor mortalidad de la serie, con casi 161.000 animales muertos.
Lo que propone Fedegán para la emergencia
• Reactivar una red temporal de bodegas ganaderas que distribuya forrajes y suplementos a precios de contingencia.
• Cofinanciar el transporte de alimento e insumos hacia las zonas más golpeadas, en especial el Caribe, Tolima, Huila y los Santanderes.
• Agilizar crédito con tasas preferenciales para pozos, reservorios, riego y paneles solares.
• Convertir la respuesta a los incendios forestales del Tolima en una estrategia permanente de prevención.
Y para no improvisar en la próxima sequía
A mediano y largo plazo, el gremio plantea producir forrajes de forma extraordinaria en alianza con propietarios de tierras con riego; unir la estrategia preventiva del ICA con el trabajo técnico de Fedegán en manejo del agua, sombra, carga animal y suplementación; y crear un programa nacional de reservas estratégicas de alimento bovino que se active automáticamente cuando se declare una alerta climática.
Fedegán advierte que sus cifras son preliminares, porque muchos pequeños productores no reportan sus pérdidas y el fenómeno aún no termina, así que el impacto final podría ser mayor.
Con información de Agricultura & Ganadería. Foto: Ruestz / Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.5), vía Wikimedia Commons.
